El sabio *
El sabio no espera nada,
no porque ya lo tenga,
sino que disfruta hoy,
de lo que no le hace falta,
el sabio necesita poco,
y como Sócrates en el mercado,
todos los días se da cuenta,
de lo que no ha necesitado,
no le preocupa perder
lo que tenga guardado,
pues como buen sabio que es,
no acumuló ayer
lo que no ha de necesitar mañana,
y así vive, tranquilo,
sin ambiciones paganas,
solo llenando necesidades,
de pan, cobija y casa,
a su tiempo la Hermana Muerte,
con sus manos adiestradas,
lo llevará donde tendrá,
lo que realmente hace falta.
viernes, 28 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario